En Argentina, por año se detectan unos 17.000 casos nuevos de cáncer de mama. En Tucumán, la cifra es de 160 cada año. Los relevamientos indican que una de cada ocho mujeres puede desarrollarlo. Es por eso que ayer, en el Día Mundial dedicado a la prevención de la enfermedad, un grupo de jovencitas salió a repartir cintas rosas (símbolo de la campaña) y folletos informativos por las peatonales céntricas.
"Lo más importante es la prevención, porque si se detecta en un período inicial es curable", explicó Conrado Cinto, ginecólogo y encargado del programa sobre cáncer de mama del Siprosa. La mamografía una vez por año a partir de los 40 y hasta los 75 años es una rutina obligada para la mujer. En caso de que tenga antecedentes familiares, entonces, el estudio debe hacerse desde los 35. Antes de esa edad, las ecografías mamarias deben ser parte de la rutina.
Este estudio mamográfico puede detectar una anormalidad antes de que se pueda palpar en la mama en forma de bulto o genere algún tipo de molestia.
Para conocer
"Tucumán es la provincia que más mamógrafos tiene. Hay 8 fijos en los hospitales y uno en el tráiler de la mujer que recorre el interior. En poco tiempo se sumarán en Monteros, Aguilares y Las Talitas", agregó Cinto.
Hay factores que inciden en la aparición del cáncer. Entre ellos, un largo período de actividad hormonal. Como explica el especialista, puede ser que haya menstruado desde muy pequeña (a los 8 en vez de a partir de los 11 años) o que la menopausia se haya retrasado. La herencia genética es también es un dato que hay que tener en cuenta. Si ya hubo antecedentes familiares, entonces los controles deben ser más rigurosos.
"El estilo de vida también puede ser un agravante, al igual que la falta de actividad física o una dieta con muchas grasas", indicó Susana Civallero, farmacéutica y jefa del Departamento de Enfermedades Crónicas no transmisibles del Siprosa.